son ansias de mar, montaña, ríos bravíos, sol y cielo.
Voy cosechando amistades, veo lugares con historia,
que el tiempo siempre me lleva, a guardar en la memoria.
La marea baila su danza y emite brillos de luna,
cantando voy escalando, haciendo cima en la Puna.
Más tarde bajo hacia un río, manso de eterna llanura,
o me embelezan las aguas, de cascadas que murmuran.
Selvas o verde humedal, roquedales y salares,
lagos de bellos colores, animales cautivantes.
Mis ojos nunca descansan, el alma está palpitante,
las emociones me nutren, aunque las piernas no aguanten.
Andando por el desierto, pocas veces estoy sola
pues el sol abraza rudo, acompañando mi sombra.
Conjuro de los paisajes, para embrujar el camino
de aquel que elige volar, en busca de su destino.
Ciudadana de la tierra, nacida en medio los montes,
disfruto la hermosa senda, pero también sufrí golpes.
Sigo soñando quimeras, cronos sofrena mi galope,
mientras los años avanzan y a este andar le pongan tope.
Magui Montero
NOTA: Foto captada en la Isla del Pescado. Expedición al Salar de Uyuni. Bolivia. Febrero 2009