
con hambre desenfrenada,
y el deseo dejó impronta,
jalándome hacia la nada
Cada encuentro enloquecía,
cada cita desgarraba.
Tenías prohibido quererme
yo te enlodo y tú me manchas.
Me vestiste de ilusiones
y desnudaste mis ansias.
¡Qué fácil te fue tenerme
Que difícil fue tu marcha!
Magui Montero
2 comentarios:
uuuy
Es doloroso el texto.
Si, es doloroso, pero ello no impide que uno aprenda lo maravilloso que es haber vivido los buenos instantes. El tiempo ayuda a rescatar lo bello y dejar de lado lo dificil.
Un afectuoso saludo.
Magui
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